Lima sin barreras

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En Lima vive una grandísima amiga, por lo cual las dos veces que he ido a Peru hemos pasado un par de días en esta apasionante ciudad.

Lima te recibe con un aeropuerto con un servicio de PMR fantástico, de hecho en mi primer vuelo coincidí con una chica peruana tetra y sorda e íbamos las dos solas!

Para poner rumbo a la ciudad desde el aeropuerto hay que a travesar la zona del Callao, un barrio un poco “bravo”.. por ello es mejor llevar siempre las ventanillas subidas y bolsos y dispositivos electrónicos fuera del alcance de ladrones que puedan romper el cristal; además la densidad del trafico es altísima por tanto tardas un ratito en recorrer la zona. Me impresionó la cantidad de casinos.

Pasado el Callao cogimos la costa verde, que es una carretera que bordea el Pacifico, y une varios de los barrios mas importantes de Lima como Chorrillos, Barranco, Miraflores, San Isidro, Magdalena y San Miguel. Llama la atención el gran barranco que existe entre el nivel del mar y la ciudad, hay diversos ascensores y zonas de rampas y escaleras que comunican los barrios con la costa.  A lo largo de la costa verde hay numerosas playas, un malecón muy agradable para pasear y zonas deportivas..

Además de pasear por el malecón hay algunas otras cosas que no puedes dejar de hacer en Lima como son: una ruta gastronómica, la visita a su casco histórico y al sitio arqueológico de Huaca Pucllana

Un recorrido por su centro histórico, nosotras lo hicimos en un autobús turístico de la empresa mirabus que cogimos cerca del parque Kennedy en Miraflores, también lo hay de la multinacional CitySighseeing.

La primera parada de nuestro autobús es en el cercano barrio de Barranco, donde muchas de las personas se bajan y pasan por debajo del puente de los suspiros manteniendo la respiración y pidiendo un deseo. El barrio de Barranco es especialmente colorido y tiene un aroma bohemio/artístico cautivador. Es una zona muy agradable de pasear, si lo haces no puedes dejar de ir al parque del amor y meterte en alguno de sus animados cafés y restaurantes.

En el casco histórico de Lima, destaca la monumental plaza de armas preciosa. La catedral también merece una visita, la fachada del ayuntamiento es precioso  y muy cerca están el convento de Santo Domingo y la Basílica y convento de San Pedro. En el convento de Santo Domingo coincidimos con una exposición de caballos preciosa, existe la posibilidad de bajar a las catacumbas pero son un montón de escaleras así que yo me lo ahorre, Rocío y yo esperamos en la placita que había justo al lado con tantas o más palomas de las que hay en la plaza del Pilar de Zaragoza.

Huaca Pucllana, es una zona arqueológica que esta situada en el barrio Miraflores, tiene dos zonas destacadas la parte de exposiciones fijas e itinerantes y el paseo al aire libre que haces por las excavaciones arqueológicas con una importante carga didáctica. Es una visita accesible

Ruta gastronómica: Lima es sin lugar a dudas un paraíso gastronómico del que destaca el Ceviche pero no puedes dejar de otros platos como la causa de patata, el tiradito de pescado, el lomo saltado, el ají de gallina o los chicharrones. Además es muy interesante visitar algún restaurante de comida Chifa, que es como se denomina la comida que trajeron los inmigrantes chinos que llegaron a Perú a finales del siglo XIX. La comida criolla también merece una comida o cena, nosotras fuimos a José Antonio a comer, un buffet muy agradable en el barrio de Madalena frontera con San Isidro.

Hay dos restaurantes que recuerdo con especial cariño Cala que estaba en el malecón a la altura de Barranco con una comida estupenda y muy animado para tomar una copa y Pescados Capitales que esta en Miraflores. Además los dos son accesibles.

El mercado inca es un sitio fantástico para perderte por todos sus puestos y cotillear, allí encontraras productos de alpaca (no necesariamente de la mejor calidad), artesanía y mil cosas típicas. En general es bastante transitable con la silla. Cómo centro comercial estilo occidental destaca Jockey y prácticamente cualquier cosa que necesites la puedes encontrar en Ripley.

De cara a moverte por la ciudad es importante sabe que los taxis no siempre disponen de maletero con espacio para la silla porque muchos llevan el tanque de gas detrás. Las aceras en los barrios más residenciales suelen estar rebajadas y hay algunos ascensores que conectan con el malecón.

San Miguel – Azores sin barreras

Un gran descubrimiento, así resumiría brevemente nuestro viaje. Para aquellos que como yo, hasta hace poco, no ubiquéis del todo las islas Azores os diré que están en mitad del Atlántico entre Europa y América a dos horas en vuelo de Lisboa. Es un archipiélago compuesto de nueve islas del que nosotras únicamente visitamos algunos de los puntos más significativos de la más grande, y digo algunos porque aunque es una isla súper manejable (de ancho tardas en recogértela 15/20 minutos y de largo máximo son 62km) nos lo tomamos con calma, paseamos, disfrutamos de agradables y largas comidas y por ello, no conocimos la zona nordeste de la isla.

Me sorprendió gratamente la gran amalgama de tonos verdes y azules, la espectacularidad de los paisajes y el encanto de sus pueblecitos llenos de iglesias blancas y negras y casas de colores, muy bien cuidadas. Nos sorprendió mucho la frecuencia con la que veíamos grupos de hombres por la calle, tomando algo o viendo pasar el tiempo. Sin embargo no vimos ningún grupo de mujeres.

San Miguel que es la isla más grande y turística mantiene bastante su esencia particular. No tiene rascacielos y los hoteles están muy diversificados a lo largo de la isla, nosotras concretamente dormíamos muy cerca de Capelas. La isla está muy cuidada y limpia, se nota que podan con frecuencia y que cuidan la vegetación, en ocasiones casi selvática.

Recorrimos San Miguel, en un Micra alquilado al estilo de los locales que frecuentan los coches pequeños dado que hay en muchos momento es que si no, no cabes.. Azores tiene una red de carreteras nacionales en muy buen estado por las que puedes llegar a casi todos sitios y con una larga red de carreteras de puerto y secundarias que te llevan por el interior y atraviesan los pueblos; casi siempre cogíamos estas, para hacernos mejor una idea de la isla, y que como es de esperar son más estrechas y no iluminadas pero están muy buen asfaltadas.

Azores es un viaje muy fotográfico, uno de sus principales activos son las espectaculares vistas, por ello el país cuenta con una extensa red de miradores a pie de carretera para poder parar con facilidad a hacer fotos. La practica totalidad de los miradores tienen una pequeña rampa para poder acceder con la silla. Para aquellos que estén en plena forma y les guste las caminatas y bici de montaña, sin lugar a dudas esta es su isla!

La comida es muy asequible, el pescado, la carne de ternera y el pan están especialmente buenos. Son también productores de maíz, té y piña, por lo que no puedes abandonar la isla sin tomarlos. Nosotras un par de veces tomamos una hamburguesa rápida en un food truck de algún mirador y estaba riquísima.

En general no es un destino de playa, porque es muy rocoso y abrupto pero hay alguna playa muy bonita y accesible como Santa Barbara, situada en la costa atlántica (por la época del año que fuimos no pude verificar si tiene silla anfibia). Las piscinas naturales son parte del encanto de la isla; nosotras no nos bañamos en ninguna. Las que vimos estaban repletas y nos daba un poco de pereza tener que ducharnos después.

El clima es súper inestable, a nosotras a pesar de estar anunciadas lluvias sólo nos llovió

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el día que nos íbamos, eso si fue un tormentón que casi desplazaba los coches aparcados. También es importante tener en cuenta los bancos de niebla, nosotras en algunos casos, por minutos, pudimos hacer foto en todos los miradores antes de que llegara la niebla.

El aeropuerto es pequeñito y muy manejable con un servicio muy profesional de asistencia a personas con movilidad reducida. Nada más llegar ya percibes que tienen mucha madera y con frecuencia la utilizan para hacer banquetas y bancos, que a veces cubren con ganchillo. (estéticamente te podrá gustar más o menos pero te aseguras que el banco no este frío)

Lo mejor que ver en SanMiguel:

En el interior esta el lago do Fogo, rodeado de un parque natural por el que se puede pasear. Este es el punto más inaccesible de la isla porque para llegar a ver las vistas sí que irremediablemente necesitas que alguien te “portee” con la silla o si tienes la suerte de poder andar, levantarte y hacer ejercicio subiendo y bajando escalones. El paisaje me pareció espectacular, el lago, el color del agua, la vegetación y la combinación de verdes con las flores moradas preciosa.

Nosotras a continuación fuimos al lago Santiago y al lugar de las siete ciudades, allí recorrimos algunos de los atractivos del pueblo y nos acercamos a la orilla de este doble lago urbano y disfrutamos de la tranquilidad de solo oír  el ruido de los patos. Un mínimo apunte, existe la posibilidad de alquilar canoas y pasar de un lago a otro. Una de las mejores vistas del lugar de las siete ciudades es desde la cuarta planta de un hotel de lujo que nunca termino de construirse, la ubicación del hotel es tan espectacular que justo al lado también hay un mirador “oficial” (con baño adaptado). En esta zona también destacan los miradores de mirador do Rei y el de Cerrado das Freiras.

Ponta Delgada, es la capital y ofrece la posibilidad de un agradabilísimo paseo por sus plazas y rincones, su paseo marítimo, el fuerte o sus jardines botánicos. Cerca de la catedral suele haber conciertos en la calle, que amenizan mientras te tomas un café. Desde aquí salen numerosas excursiones a ver ballenas o ir a pasar el día a otras islas, nosotras la verdad que no lo hicimos. Además de Ponta Delgada hay varias localidades con mucho encanto con sus iglesias características, sus plataneros con nudos, paredes de colores y zonas de pintadas con motivos marítimos.

Tampoco te puedes perder la cascada de Caldeira Veiha, ubicada en mitad de un gran jardín botánico chulísimo y como siempre súper cuidado. Aquí, además de pasear por el jardín, muy cómodo con camino fácilmente transitable y ver la catarata, te puedes bañar en sus piscinas naturales. Nosotras lo obviamos porque no era muy accesible ni parecía muy apetecible. Si reservas con tiempo y estás en plena forma puedes hacer una excursión guiada hasta el origen de la catarata.

En San Miguel están las dos únicas plantaciones de té de Europa que tiene un paisaje mu caracteristico. La visita en si no es espectacular pero si te gusta el té no deberías dejar de ir.

La zona de Furnas a nosotras nos encanto con su lago, su valle y su pueblecito. En esta zona es donde notamos mayor intensidad de turistas, en el pueblo en el que nos costo aparcar y tuvimos que comer en el único sitio en el que había sitio como en el lago. En el entorno urbano, destaca el espléndido jardín botánico del Hotel Terra Nostra, al que se puede acceder sin estar alojado; basta como comprar una entrada. El parque fue inaugurado en el s XVIII por el entonces Cónsul Americano Thomas Hickling y cuenta con magníficos árboles centenarios, exuberante vegetación de todos los rincones del mundo, pequeños estanques, caminos serpenteantes y una piscina de aguas calientes y barros terapéuticos, a la que también puedes acceder pagando.

Furnas es conocido por sus 22 manantiales: de barro, sulfurosos y de otros minerales. Desde 1630 y tras una gran erupción, la actividad volcánica de esta zona es variada con géiseres a distintas temperaturas (el más caliente es el de Pêro Botelho que alcanza los 99°C). El Valle de Furnas está atravesado por dos torrentes uno frío y otro templado con alto contenido en hierro y está considerado como una de las áreas hidrológicas de mayor riqueza en Europa. Las fumarolas son espectaculares.
La Lagoa de Furnas es un lugar paradisíaco de aguas cristalinas en las que se refleja el perfil gótico de la capilla de Nossa Senhora das Victórias. En la pequeña playa de arena hay un bar y en verano dispone de pédalos de alquiler. A las orillas de esta laguna encontramos las “cocinas naturales” y el famoso “cozido das caldeiras” uno de los platos más populares de las Azores que se cocina dejando una olla enterrada en el suelo por horas, herméticamente cerrada y con todos los ingredientes dentro.

En Furnas hay además dos miradores el Miradouro do Pico do Ferro cercano al campo de golf, con unas estupendas vistas hacia el cráter (7 km de diámetro y 250 m de profundidad) y el mirador del Salto do Cavalosituado al noreste, a una altitud de 805 metros y desde donde, en días despejados, tienes la oportunidad de disfrutar de espléndidas vistas panorámicas del interior de la isla y de las costas norte y sur, revelando unos paisajes rurales de tranquilidad casi celestial.

En términos de accesibilidad me sorprendió muy gratamente que abundan los baños adaptados, las plazas de aparcamiento reservadas, todos los miradores tienen rampa y los caminos son especialmente transitables con la silla. Las tiendas de punta delgada en su mayoría tienen un escalón en la entrada fácilmente salvable con ayuda.

Selva amazónica sin barreras

Este viaje es sin lugar a dudas uno de los viajes que más me ha impactado y en el que nos reímos muchísimo. Es cierto que no es un viaje para todo el mundo porque aunque tengas “bastante movilidad” como yo la carencia total de accesibilidad te hace depender totalmente de la ayuda de los que viven y trabajan allí, que destacan por su amabilidad y pro actividad a la hora de ayudar. En general les sorprende tanto que estés allí que siempre hay mil manos para ayudar. He de decir que los trabajadores de Lodge en el que nos vivimos fueron encantadores.

Nuestra aventura en la selva comenzó a las 5 de la mañana. Ese primer madrugón en Lima fue un entrenamiento para los horarios de la selva… Volábamos a Puerto Maldonado con parada técnica en Cuzco (ciudad que un año más tarde no me pude resistir a visitar) la agilidad del proceso de facturación con Avianca y el servicio de atención a personas con movilidad reducida fue fantástico. Cuando aterrizamos en puerto Maldonado, me llamó poderosamente la atención que en un aeropuerto minúsculo había baño adaptado. (Aquí empezó y terminó la accesibilidad de la selva…jeje).

Al aterrizar nos recibieron los guías que a todo correr nos llevaron a la furgonetilla,  había que ir en comandita y escoltados por la poli…al principio no entendíamos porque, pero nada más salir del aeropuerto y viendo piedras en mitad de la carretera descubrimos que la ciudad estaba en huelga.

Camino del embarcadero se palpa la pobreza, casas a medio construir, niños descalzos, algún contable y “tipyng” (sitios que te mecanografían los documentos) son la excepción.. Al llegar…primera prueba.. Había que embarcar en una balsa pisando una tabla de madera que atravieso con el apoyo del personal. Ciertamente llegue en plena forma a la selva, porque desde luego es un viaje que en muchos momentos requería mi completa concentración y tener unas piernas y cuerpo en general, que me obedecieran.

Tras unos 40 minutos de travesía por el río Madre de Dios, afluente del Amazonas llegamos a nuestros lodge “Corto Maltes”, el desembarco es relativamente sencillo, tras lo cual tenemos una tanda de maravillosas escaleras sin una barandilla….pero con un brazo estupendo a mi disposición para apoyarme.

Nada mas llegar nos presentan a Claudia nuestra guía, cada grupito tiene su guía y en nuestro caso nos presentan también a Raúl que será nuestro fiel escudero y que nos ayudaría en todos los desplazamientos durante los tres días. Tras una breve parada técnica en la cabaña para dejar las maletas y lavarnos la cara, ponemos rumbo a la cabaña principal para comer. El lodge son todo pequeñas edificaciones de madera con espacio para dos o cuatro personas, como nosotras éramos tres la verdad es que estábamos muy amplias porque utilizábamos la cama sobrante para dejar cosas encima. Nos avisan que la luz eléctrica y por tanto también el agua caliente están disponibles a primera hora de la mañana y de cinco a diez de la tarde, las camas cuentan con mosquiteras para minimizar las picaduras de insectos y como en cualquier sitio de selva es importante no dejar nada en el suelo para que no entren bichos ni animales pequeños. El baño tiene ducha lo cual para mi perfecto. En la entrada de la cabaña tenemos un pequeño porche con una hamaca, y un par de mecedoras y justo enfrente esta la piscina. En general para ir de un sitio a otro siempre hay un par de escalones, pero yo los solventaba sin problema.

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En relación a la comida, cuando reservas si tienes algún tipo de intolerancia alimenticia es mejor avisar porque los menús los establecen ellos, y con el paso del tiempo nos dimos cuenta que tienen la misma estructura para todos, el primer día comes pollo y cenas puré de lentejas y brocheta de yuca y asi sucesivamente.. nos pareció que se complicaban un poco no cocinando lo mismo para todos los huéspedes..jeje pero ellos desde luego saben más..y estaba muy rico! Nada más terminar de comer nos contaron cual iba a ser nuestro planning durante los tres días que pasábamos allí y que excursiones íbamos a hacer…yo estaba incluida en todas menos en la de las arañas, que me “autodescarte” no tenia especial interés en levantarme a las cinco para ir a ver arañas y estar de vuelta a las 7 am.. y no pudiendo estar tranquila a partir de entonces en ningún momento pensando que podía aparecer una tarantula. Además la excursión entrañaba cierta dificultad logística, aunque considerablemente menos que la visita al lago Sandoval, que por su puesto si iba a hacer..! jeje

Como teníamos un rato libre antes de embarcar para ir a ver caimanes de color crema y profundos ojos verdes, Rocío y yo nos fuimos a la piscina, mientras Paloma se daba un masaje. En la piscina coincidimos con dos amigas francesas, la verdad que como éramos poquitos huéspedes cuando coincides con alguno siempre interactúas.

Nos acostamos pronto porque a las 4 de la mañana sonaba el despertador para ir al Lago Sandoval, una de las excursiones estrellas del alberque y que yo iba a hacer en carretilla.. ciertamente estábamos muy expectantes, además había llovido mucho los días previos lo cual era una dificultad añadida. El desembarco en Lago Sandoval fue un espectáculo, que solucionamos con un poco de imaginación y preparándome para el barro que iba a acumular a lo largo del día. Cuando llegamos arriba la carretilla estaba en fase de montaje…, había tres hierros mal puestos y cinco cuerdas …pánico pero…falsa alarma eran tres hierros…con colchoneta!! Paloma y Rocío llevaban botas altas de goma y varas (que les facilito Gloria), imprescindibles para los tres kilómetros de trekking por el exuberante bosque tropical que teníamos por delante para llegar a la Reserva Nacional de Tambopata y a su emblema el Lago Sandoval.

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Empezamos el camino con los tres mozos, nuestro fiel Raúl y Gloria que nos iba señalando donde mirar y fijarnos, aunque yo he reconocer que la primera media hora iba más pendiente de no caerme que otra cosa, porque al ya de por si terreno embarradísimo, había que unir tramos con “puentes” rotos o arboles caídos… Cuando había empezado a disfrutar de verdad del paseo…. Zas sin darme cuenta estoy literalmente hundida en el fango.. se había roto la carretilla… las varas se habían vencido… así que por cuestiones de fuerza mayor hicimos parada técnica, en la que aproveche para cotillear un poco mientras me convencía de que era una buena idea y no una locura, continuar el camino hasta el Lago Sandoval.. sorprendentemente y dada su impresionante agilidad y fuerza en un rato lo habían solucionado, volvía a estar subida a la caretilla.

 

Cuando llegamos al lago Sandoval, nos encontramos con un verdadero remanso de paz, allí pasamos cerca de una hora disfrutando del silencio y del paisaje desde nuestra canoa, al salir tuvimos la suerte de coincidir con un grupo muy grande de monos que saltaban compulsivamente de una rama a otra pero afortunadamente sin rozar nuestra cabeza..jeje.

Finalizada el paseo en canoa ( a la que es muy fácil acceder sentando en el suelo) vuelta a la carretilla y a recorrer los 3km de vuelta, que la verdad hicimos muy rápido y sin grandes sobresaltos aunque yo, mientras disfrutaba de la naturaleza, más de una vez pensara “virgencita, virgencita.. que me quede como estoy”!!Llegamos al punto de partida, y hay q volver al barco.. al igual que hemos hecho en otras ocasiones la opción de bajar  el desnivel sentada primero las piernas y luego el resto del cuerpo es la más segura, bajar siempre entraña más riesgo que subir así que cuanto mas cerquita este del suelo mejor…jeje.

Esa noche coincidimos con un interesante señor que había estado vinculado profesionalmente a la OPEP, y que en la actualidad ya jubilado y abuelo, una vez al año viaja sólo porque tras una ajetreada vida profesional su mujer ha decidido que no quiere viajar más. Tras la amena charla, nos recogemos a nuestra cabaña. El día amanece no tan temprano cómo el anterior pero continúanos en nuestra línea de ver salir el sol.. bendito agotamiento el de la selva. Como Rocío y Paloma se habían ido a ver las arañas, cuando abro el ojo ya oigo la voz de Raúl preparado para poner rumbo a la cabaña del desayuno, huevos revueltos y tostadas con mantequilla.

Tras el desayuno ponemos rumbo a una “chacra” que es una huerta de productos locales y avanzamos un poco más rio abajo para visitar a una familia “local”, que están acostumbradísimos a ver turistas pero desde luego era la primera vez que veían una silla de ruedas. Fue una mañana muy interesante que terminó con una parada rápida en la “Isla de los monos” en la que yo no desembarque. Por la tarde tuvimos que alterar nuestros planes porque calló una tormenta considerable, así que… un pisco y cartas!

La mañana de nuestro último día, hicimos una rápida excursión por cerca del albergue. Y pusimos rumbo al aeropuerto en comandita con otros Lodges “cercanos” la huelga continuaba.. Aquí terminaba nuestra breve aventura en la selva, que sin duda algún día repetiremos!

Pekin sin barreras

Esta entrada va a ser un poco atípica, porque lo cierto es que mis dos primeros post sobre viajes los escribi sobre mi primer viaje sola a un destino no occidental en compañía de un lesión medular, y que repetí un año después aprovechando que mi amiga Belen seguía ahi.

Como creo que tiene poco sentido copiar el contenido que publique en el Blog http://www.sillerosviajeros.es que me encanta, por fomentar que personas con distintos tipos y grados de discapacidad narremos nuestros viajes por el mundo, cada uno con su estilo, gustos y necesidades y  por supuesto enfatizando más la información que creemos más relevante o de la que mejor nos acordamos… jejej

Lo dicho estos son los dos links:

https://www.sillerosviajeros.com/pekin-con-silla-de-ruedas-i-parte-2/

https://www.sillerosviajeros.com/rodando-por-hutongs-y-mercados-callejear-es-vida-pekin-en-silla-de-ruedas-ii/

Espero que os gusten y resulten utiles!

 

 

 

 

Qué ver y hacer en Atlanta Accesible

Para muchos una de las grandes desconocidas y fuera del circuito turístico habitual…Atlanta es una ciudad vibrante que no para de crecer, por motivos profesionales de mi familia he ido varias veces y puedo decir que en cada visita hay nuevos edificios, construcciones y por supuesto restaurantes y sitios de moda.

Atlanta es conocida por distintos motivos; que sin lugar a dudas definen el carácter de esta gran ciudad.. entre ellos destacan, que fue la ciudad de nacimiento de Luther King, él activista en pro de los derechos civiles que lidero el mayor movimiento para lograr el fin de la segregación en Estados Unidos y formuló uno de los discursos más emblemáticos del siglo XX “I have a dream”. También fue la cuna de Margaret Mitchell autora de la que es una de las novelas mas emblemáticas de la literatura estadounidense y que inspiró películas de mayor impacto a nivel mundial “lo que el viento se llevo” y por último, también fue el lugar de nacimiento de la Coca Cola… bebida sin la que yo no podría imaginar mi vida!

En este contexto, a nivel turístico Atlanta tiene numerosas visitas que no puedes dejar de realizar:

  • En downtown (centro histórico de la ciudad) se encuentran varios de los sitios clave como son la sede de Coca Cola (accesible completamente), la sede de CNN (se pueden reservar visitas accesibles), el acuario (nosotros fuimos porque estaba incluido en el City Pass y a mi me encantan, es muy agradable pero prescindible en función del tiempo que tengáis) además en esta misma zona están el parque olímpico (que la verdad me desilusiono un poco), la noria (que no creo que merezca la pena, pero también es accesible) y el museo en honor al football americano.

Además a escasos cinco minutos se encuentra el centro de los derechos civiles, imprescindible para entender bien este movimiento que marco el fin de la segregación y la inestimable contribución de Luther King. Para conocer más sobre su figura, lo mejor es visitar el Martin Luther King Jr. National Historic Site, también muy próximo y que incluye un recorrido que abarca la iglesia en la que predicaba, las tumbas del Dr. MLK y su esposa, el parque y su casa natal.

Por último, en donwtown encontraras el teatro Fox, uno de los más antiguos de EEUU, que abrió al público apenas dos meses después del crash del 29 y en el que se estreno la película de lo que el viento se llevo; suele tener en cartelera obras de teatro apetecibles y el estadio Mercedes Benz, donde se juega la liga de futbol y futbol americano, que es un edificio espectacular, estaros atentos también a la cartelera de conciertos.. nososotros fuimos a ver a Taylor Swift

  • El siguiente “anillo de ciudad”, rodeando a donwtown nos encontramos con Midtown, muy rehabilitado y animado en los últimos años. Aquí encontraras la casa museo de la autora de lo que el viento se llevo, el museo de arte contemporáneo, el jardín botánico (con conciertos en verano al aire libre) y el mercado Ponce de León, una zona de restaurantes y tiendas muy agradable situada en pleno Atlanta Belt, que es un camino larguísimo que rodea la ciudad fantástico para pasear, correr, montar en bici.. y en el que además tendrás la posibilidad de participar de manera gratuita en clases de yoga, gimnasia… Aquí están también las mejores discotecas y rooftops de la ciudad desde los que tomar una copa escuchando música mientas divisas sus preciosos rascacielos.
  • En el norte de Atlanta se ubica Buckhead uno de los importantes distritos financieros de la ciudad, a nivel turístico destaca el Atlanta Historic Center, donde se recrea muchos de los momentos mas importantes de la historia de EEUU, con un apartado especifico de Augusta, para los fanáticos del golf. Además en sus enormes jardines, denominados Goizueta en honor al cubano que ocupo la presidencia de Coca Cola durante numerosos años y es uno de los grandes mecenas de la ciudad, están la Casa Swan que recrea una casa sureña del siglo XIX, la granja de la familia Smith y las “casas” en las que vivían los esclavos (necesitas entre 3 y 4 horas para verlo bien). En Buckhead están sin duda los dos centros comerciales mas importantes de la ciudad, Lenox Park en el que encontraras todas las tiendas además de una importante representación de tiendas de lujo y enfrente el Phillis Plaza, en el que confluyen grandes firmas, joyerías, una gran tienda de lego y los cines, con asientos butacas completamente reclinables y un coste de la entrada similar al de Madrid.
  • Más alejado del centro nos encontramos con la Universidad de Emory, en la que destaca la casa del rector, justo enfrente esta el CDC, el centro de enfermedades infecciosas que también se puede visitar, pero importante…no olvidar el pasaporte! Si no, no te dejan pasar…nosotras lo intentamos sin éxito.. y tuvimos que volver!

La ciudad de Atlanta tiene numerosos parque entre los que destacan el de Piedmont, y como a una hora de coche hay multitud de sitios a los que poder ir a hacer trekking ya que la zona norte del estado de Georgia es especialmente bonita y montañosa, con numerosos senderos unos con más dificultad que otros. También sin duda destacan sus numerosos lagos y ríos, con múltiples actividades náuticas.. en este sentido no puedes dejar de ir al lago Lanier! Aquí a los que les guste el golf hay un campo que debe ser precioso. Yo no juego por tanto no soy una experta pero me constan que hay numerosos campos a una distancia de entre 20 y 60 minutos de la ciudad.

Compras: además del centro comercial de Lenox, y algunos de tamaño mediano. Atlanta esta lleno de Marshalls y TJMaxx que son outlets multimarca, también hay un outlet de Saksfithavenue y Nordstrom, así como numerosos outlets de zapatos. Si queréis ir a los típicos outlets enormes con muchas tiendas hay dos pero en función de donde vivas no están especialmente cerca..

Restaurantes, la verdad que hay un montón, a mi personalmente me encantó True Food Kitchen, de comida sana, con una grandísima posibilidad de opciones en LenoxSquare, las hamburguesas de Shake and Shack y los tacos (y multitud de cosas más) de Bartaco son sin dudas mis preferidos. ChinChin un restaurante chino basiquisimo pero con una comida buenísimas, hay varios indios muy buenos también, Fogo de Chão es un rodicio brasileño algo caro pero con una carne fantástica. También encontraras las grandes cadenas de steakhouse americanas como Bones, Chops y Ruth’s Chris. En la última visita una amiga me comento que han abierto una par de restaurantes sudafricanos muy buenos pero la verdad que no fuimos.

Alojamientos, en EEUU los alojamientos suelen cumplir los requisitos de accesibilidad, si bien es bueno preguntar porque a veces son duchas y otras bañeras con banco pero que puede resultar un poco bajo. Los residencce inn de Marriott que son estudios o apartamentos, cuentan con una pequeña piscina que tiene silla de acceso.

A modo curiosidad decir que en Atlanta esta el Sheperd Center, un centro de tratamiento de lesionados medulares que en su día visite con mi madre y en muchas cosas guardaba grandes similitudes con Toledo. Por tanto, si en general en EEUU se pueden alquilar productos de apoyo en cualquier sitio aquí más si cabe porque hay multitud de ortopedias.

Para moverse por Atlanta es importante tener en cuenta dos cosas, el transporte público denominado “Marta” tiene un alcance limitado y el tráfico en función de las horas puede ser muy intenso.

Para ir a la playa desde Atlanta, hay que volar o prepararse para 5-7 horas de coche, nosotros fuimos a Hilton Head en Carolina del Sur y nos encantó, eso si el trafico de ida y vuelta fue considerable. En ese viaje aprovechamos también para conocer las ciudades históricas de Savannah y Charleston. Otras opciones de playa son: Tybe Islands, el norte de Florida y el sur de Alabama. Atlanta es el hub de Delta y uno de los aeropuertos más importantes del país, por tanto las posibilidades de vuelos son muy altas. Desde España el vuelo directo no es especialmente económico pero hay distintas posibilidades de volar con escalas relativamente cómodas, yo la última vez vole via Charlotte que tiene un aeropuerto en mi opinion bastante incómodo porque es todo moqueta y pequeñas rampas de subida y bajada y volví via Philadelphia. Llama la atención que en la terminal internacional, antes de pasar el control de pasaporte no hay absolutamente nada..

Por último en los alrededores de Atlanta además de los lagos, ríos y parques naturales, esta Stone Mountain, que es un monolito muy alto y probablemente de los más grandes del mundo al que se puede acceder caminando o en teleférico (completamente accesible). En el monolito están tallados tres importantes generales confederados y fue el lugar donde se fundo el segundo KKK. Actualmente hay numerosas atracciones y actividades que se pueden hacer como trekking, golf o kayak en lo que se ha convertido en un parque de reconciliación. También es susceptibles de una visita Kennesaw con múltiples museos entre ellos el parque natural en el que tiene un importante papel una de las batallas más importantes de la guerra civil norteamericana. Para aquellos especialmente deseosos de profundizar en lo que el viento se llevo, hay mas sitios que visitar tanto en Atlanta como en Jonesboro o Marietta.

PD: siento no tener fotos buenas de estas visitas pero con los cambios de teléfono..

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A Mariña Lucense accesible

El otro día me alegro considerablemente cuando vi que Travel Experience y Cogami habían firmado un convenio para impulsar el turismo accesible en Galicia, lo cual me ha animado a escribir este post que tenía pendiente desde hacía mucho tiempo.

Desde pequeña he pasado muchas temporadas en Galicia porque toda mi familia es gallega, en los últimos años hemos ido a la costa de Lugo concretamente “A Mariña” una zona poco conocida pero que alberga grandes tesoros naturales, gastronómicos y culturales. Se puede decir que lo más conocido es la playa de las Catedrales en Ribadeo, una verdadera obra de arte excavada por el  mar, pero que cuando fui yo requería bajar un tramo largo de escaleras. (No sé si a día de hoy habrá cambiado)

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A grandes rasgos me gustaría destacar algunos sitios:

–        El camino del norte, un bellísimo paseo que recorre la costa en el que en días de borrasca puedes sentir las olas muy de cerca, pasear por sus Km y Km es un placer visual y muy saludable. Yo la parte que más frecuento es la que va de Burela (pueblo bonitero por excelencia) a la playa de la Marosa o de la urbanización de O’Cantiño a Burela (pero que a día de hoy el final de este trazado esta de obras porque están terminado la nueva salida del puerto a la carretera.)

–        Las playas, tiene playas espectaculares en las que no tendrás problema para localizar un hueco para la toalla. La playa de la Rapadoira en Foz cuenta con baño adaptado, plaza de aparcamiento reservada y un estupendo servicio de silla anfibia al igual que la playa urbana de Burela. El clima no es el punto fuerte de la zona pero hay veranos que lo cierto es que hace muy buen tiempo y te puedes bañar. También son accesibles en Viveiro la playa de “Cobas” y playa urbana de “Area” (centro urbano)

–    Los mercadillos, cada día de la semana lo hay en uno o dos pueblos, a mí me parece que siempre es interesante ir, aunque sea solo por cotillear.  Representan una estupenda oportunidad de comprar queso, pan y empanadas, así como fruta y vegetales directos de la huerta. También hay útiles de labranza, ropa (entre otras la típica sudadera gallega de amarras) y cosas para la casa.

–        En verano hay que estar atento al calendario de eventos gastronómicos, culturales y musicales, porque como en la mayor parte del territorio nacional se suceden actividades de este tipo. Entre otras podemos destacar: en Burela en Agosto no te puedes perder la feria del bonito, sin lugar a dudas uno sus grandísimos puntos fuertes y también esta fenomenal el festival de Osa do Mar. En Vivero destacan las fiestas de San Roque que suelen tener conciertos estupendos.

–        Entre los núcleos urbanos más destacados y en los que merece mucho la pena darse un paseo yo incluiría en la costa a Ribadeo y Vivero y en el interior a Mondoñedo. Los tres tienen zonas con empedrado y pendiente pero con algo de ayuda son muy subsanables y cuentan con galerías, casas indianas e iglesias que no te puedes perder. En Cervo, está la sede de la tradicional cerámica gallega Sargadelos, la visita a la fábrica requiere subir escaleras pero la zona de exposición es accesible y está situada en un paraje natural que bien merece una visita.

–     Si te gusta el marisco no puedes dejar de visitar alguna de las numerosas cetáreas de la zona así como alguno de los centros en los que se elabora el bonito de manera totalmente artesanal uno de ellos es Currimar que esta en el polígono industrial de Cervo, lo regentan tres señoras que con la crisis decidieron emprender y a día de hoy sus productos se venden en muchas tiendas gourmet. Tiene el inconveniente que para acceder y ver como trabajan del bonito hay una escalera de metal algo estrecha.

–        Algunas recomendaciones gastronómicas:

o   Lugar do Sixto: cerca de Ferrreira, una antigua casa que han rehabilitado como hotel rural en el que se come de maravilla. Las raciones son especialmente generosas. Las habitaciones no son accesibles porque están en la primera planta y carece de ascensor.

o   Casa Nito encima de la playa de Area antes de llegar a Vivero es sin duda uno de mis restaurantes favoritos, las vistas son espectaculares y la materia prima impresionante, pero algo mas caro de lo habitual en la zona.

En Burela destacaría el hotel Nordes y la Lonxa, situada en la lonja del puerto muy autentico. Muy cerca, en Cervo esta O’Almacen que también es muy agradable y la calidad de su comida es estupenda.

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Cuzco sin barreras ( en silla de ruedas)

Tras unos días en la playa en Mancora, al norte de Peru muy cerca con la frontera de Ecuador y una breve parada en Lima, el martes por la mañana poníamos rumbo al aeropuerto, cargadas de ilusión y expectación…nos íbamos a Machupichu. Sería tan bonito como nos lo imaginábamos? Nos afectaría el mal de altura o “soroche” como se conoce en Peru? Nos desenvolveríamos con soltura?

A las 6am nos estaba esperando una taxista de confianza para acercarnos al aeropuerto, como éramos dos personas ligeras de equipaje cabíamos perfectamente con silla incluida…(es importante que tengáis en cuenta que la mayoría de los taxis lleva la bomba de gas en el maletero lo cual limita mucho el espacio disponible…)

Volábamos con LCP Perú y tuvimos la mala suerte de tener un importante retraso en el vuelo de ida, esto te puede pasar con cualquier aerolínea y en cualquier lugar pero aprovecho para contaros algo que yo desconocía y que quizás os resulte de utilidad, aterrizar y despegar del aeropuerto de Cuzco es bastante complicado por ello con frecuencia hay retrasos y los vuelos aterrizan y despegan siempre antes de media tarde. En el año 2015 la única compañía que empleaba aviones equipados con la tecnología necesaria para despegar con condiciones climatológicas adversas era LAN, por ello habitualmente sus vuelos son notablemente más caros.

La aproximación del avión al aeropuerto de Cuzco es preciosa merece la pena sentarse en la ventanilla… Una vez en tierra, inmediatamente pusimos rumbo a nuestro hotel que estaba ubicado en plena Plaza de Armas! Nada más llegar nos invitaron a tomar un poco de té de coca o a mascarla en su defecto, el té estaba buenísimo así que a mí me pareció una opción estupenda. Tal y como nos habían recomendado/insistido nos echamos una pequeña siesta para minimizar los efectos del mal de altura antes de explorar la ciudad de Cuzco. He de decirnos que a mí no me afectó nada, y eso que con cierta frecuencia tengo pequeñas “pajaras” por un sistema “simpático o parasimpático” algo alterado..

Cuzco o Cusco, es una ciudad mayoritariamente empedrada, algo inclinada y con pequeños desniveles que aparecen con frecuencia y a excepción de, en la plaza de armas, no hay rebajes en las aceras.. Por tanto no es especialmente cómoda para desplazarte con la silla pero.. bien merece una rodada complicada.

La plaza de armas, con sus porches, galerías, escalinata y monumentos.. esta sin lugar a dudas en las lista de plazas más bonitas que he visto. Siempre está muy animada y puede que tengas la suerte de que coincida que haya alguna celebración, como fue nuestro caso con la procesión por la asunción de la Virgen. Esta llena de hoteles, restaurantes y pequeños comercios. (Si el ruido nocturno te molesta y te alojas en la plaza de armas es importante pedir habitación interior…y aprovechar el desayuno para disfrutar las vistas a la catedral)

Nuestro paseo cultural comenzó por la plaza de Armas con la visita a la Catedral y la Iglesia de la Compañía de Jesús. La catedral es una maravilla y se puede acceder fácilmente, su interior está lleno de obras de arte, entre las piezas más importantes destaca el cuadro de la ultima cena. A mí personalmente me impresionaron los retablos. Al salir, antes de ir a la Iglesia de la Compañía de Jesús, visitamos dos capillas pegadas que son los templos del Triunfo y la Sagrada Familia.

Tras nuestra primer contacto con algunas de las iglesias más importantes de Cuzco, nos cruzamos de manera casual con una mezcla entre procesión cristiana e indígena con motivo de la festividad de la asunción de la Virgen. Estuvimos casi una hora viendo pasar “cofradías”, sus vestidos, algunos estilo tradicional y otros emulando a divinidades incas, y bailes eran espectaculares. Además cada cierto tiempo la procesión paraba y los bailes y la música se intensificaban durante unos minutos.

En cuanto terminamos de ver la procesión pusimos rumbo al Convento de Santo Domingo y Qorikancha, que nos encantaron Estarían a unos 10 minutos andando pero nosotras tardábamos un poco más porque con frecuencia me tenía que levantar para sortear la “accesibilidad inca”.

Fuimos a cenar a uno de los múltiples sitios que hay en la plaza de armas, las mesas más monas están en las galerías de la parte de arriba que en su mayoría requiere poder subir escaleras salvo cuando se tratan de galerías de un hotel con ascensor. Os diré que la hospitalidad natural de las personas con las que nos cruzábamos es llamativa y muy de agradecer y contribuye a hacer mucho mas fácil el acceso a sitios complicados.

El ambiente nocturno de Cuzco es muy divertido se oyen hablar idiomas de todo tipo, hay personas de todas las edades, destacan los mochileros con ganas de aventura y de hablar mientras te tomas algo escuchando a alguno de los numerosos grupos que tocan en sus bares, uno de los sitios que más nos gusto es el Museo del Pisco. La gran mayoría de las personas que dormimos en Cuzco estamos haciendo noche previa o posterior a subir a machupichu así que la conversación gira en torno a las vivencias y en mi caso con la silla todavía más… Porque todos se desconciertan..jeje

La mañana del día que nos íbamos, madrugamos para aprovechar mejor el día, continuar paseando por Cuzco especialmente por el barrio de San Blas, disfrutando de sus animadas calles, de los patios, sus iglesias…y viendo algunas cosas que nos faltaban como “la piedra de los 12 ángulos” y que justo esta de camino entre la plaza de armas y el barrio de San Blas. Dimos un paseo por el mercado central de San Pedro, disfrutando de los olores, sus frutas y verduras.. y tuvimos la suerte de poder acercarnos a Sacsayhuamán uno de los cuatro centros arqueológicos muy cercanos a Cuzco que teníamos previsto haber visitado el primer día, pero al retrasarse el vuelo no nos dio tiempo.

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Machupichu sin barreras (silla de ruedas, muletas y reptando)

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Tras visitar la gran muralla China en compañía de una lesión medular, mi siguiente “maravilla mundial” era Machupichu un lugar en el que, sí no fuera por la concentración que necesitas para moverte de un sitio a otro, no puedes cerrar la boca de la impresión.

Os voy a contar el viaje que hicimos paloma y yo, con la colaboración de una agencia local que nos facilitó los traslados y el que una persona nos pudiera acompañar en la visita al valle sagrado y a Machupichu. (Nuestra agencia local era convencional sin clientes previos con movilidad reducida, pero luego he descubierto que hay alguna agencia peruana especializada en personas con movilidad reducida, si tienes una lesión completa o muy poca movilidad es la mejor opción porque cuentan con silla “ad hoc” para Machupichu y seguro que conocen los trucos para moverse mejor por Cuzco y el Valle Sagrado.. nosotras nos manejamos muy bien a nuestro aire con la ayuda de Juan, aprovechando que mi silla es “ligera” y puedo caminar pequeñas distancias y repto sin problema.)

Para contextualizaros un poco os diré, que a día de hoy hay dos vías para llegar a Machupichu, la primera y en mi opinión más impresionante: haciendo el camino inca, que requiere de más tiempo, un “pase” porque hay un número limitado de personas que pueden hacerlo y capacidad física, os confesare que durante el trayecto en tren me plantee en más de una ocasión el barajarlo como reto … podría ser increíble hacerlo en silla!! La otra vía es en tren, si… a día de hoy continua no habiendo carretera que conecte con Aguas Calientes (que es el pueblecito situado justo debajo de Machupichu)

Tras pasar dos días en Cuzco, el tercero tocaba madrugón… las 4 am sonó el despertador, nos pusimos en marcha como autómatas, tomamos un café muy rápido y nos dirigimos a una esquina cercana a nuestro hotel, donde nos esperaba el taxi para llevarnos a la estación.

La estación era bonita y me sorprendió muy gratamente el servicio de atención a personas con movilidad reducida, cuando llegamos tenían todo listo pare poder acceder al vagón con la silla. Cogimos el expeditivo y el vagón panorámico para disfrutar de las increíbles vistas durante las casi 4 horas de viaje.

Desde la ventana del tren se observaban los angostos caminos que recorren los que hacen el camino inca acompañados de los sherpa. Desde el tren se aprecian y disfrutan los paisajes de maravilla, es una de las ventajas de que no sea un tren bala…. Me llamo la atención el hotel con acceso mas complicado del mundo que “cuelga” de las rocas del valle.

En el tren aprovechamos también para leer sobre Machupichu e impresionarnos como hace años pudieron los incas construir algo así (este pensamiento sería sin lugar a dudas el protagonista de nuestro día en Machupichu) en un lugar cuyo acceso era casi imposible. Además la historia que rodeada el descubrimiento hace relativamente poco de esta maravilla mundial, también es digna de una lectura en profundidad.

Al llegar a Aguas Calientes nos encontramos con Joel, nuestro guía, quien nos acompaño a la parada de los minibuses para subir a Machupichu. Pese a que era muy pronto la cola era considerable… nosotras nos la saltamos, las personas con movilidad reducida tiene prioridad!!

Lo poquito que vimos de Aguas calientes me pareció un pueblecito encantador, con pequeñas casas alrededor del rio, si algún día volviera a este lugar sin duda dormiría en Aguas Calientes la noche previa a subir al gran templo inca.

Tras 15 minutos recorriendo una estrecha carretera con el minibús llegamos a la entrada de Machupichu, allí conocimos a Luis que era el guía con el cual yo iba a recorrer estas impresionantes ruinas incas. Una vez dentro Paloma y yo nos separamos, ella iría con Joel a paso mas rápido y Luis y yo a nuestro ritmo… que pensareis… vieron algo estos dos?? La respuesta es si! Y os voy a explica como: hay una mínima zona que se puede recorrer rodando y a partir de ahí comienzan las rocas súper “heterogéneas y poco ortodoxas” que yo esquivaba pulsándome así que como os podéis imaginar el pantalón acabo todo menos limpio… y Luis me miraba en plan : “de verdad quieres seguir subiendo??” os diré que ya que había llegado hasta allí y a día de hoy los brazos me responden quería ver lo máximo posible.

De acuerdo con lo que me traslado Luis dos meses antes habían ayudado a un grupo de japoneses en silla de ruedas a desplazarse por Machupichu, para ello están muy coordinados es verdad que ves una parte reducida de este templo inca pero creo que sin duda merece la pena!

Luis acompañaba nuestro paseo por este impresionante templo inca, de sus explicaciones sobre los usos y costumbres de esta de esta extinta civilización, el origen del templo, la vida en aguas calientes y cualquier cuestión sobre la que le pudiera preguntar.

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Tras varias horas recorriendo el templo volvimos en minibús a Aguas Calientes allí aprovechamos para dar un breve paseo, este pequeño pueblo no es especialmente cómodo con la silla pero con un poco de ayuda no hay problema y merece la pena. Nosotras antes de volver a Cuzco comimos en un autoservicio cerca del rio y de la estación pero no os lo recomiendo porque nos pareció muy turistada…

Cataratas Victoria sin barreras (con silla de ruedas)

Las cataras Victoria, forma parte de la triple corona junto con Iguazu y Niagara, su caída, el vapor que se genera y los arco iris son espectaculares. Nosotras fuimos en septiembre, que es la época seca, por tanto cuando menos agua llevan y aun así nos gustaron mucho.

Las cataratas victoria están situadas en Zambia pero se ven mejor desde Zimbauwe lo cual ha permitido que este país potenciara más el turismo desde el principio, además hasta hace pocas semanas (nov 2017) Zimbauwe era un país algo más estable que Zambia y con menos incidencia de algunas enfermedades como la fiebre amarilla (de la que es imprescindible que estés vacunada para poder entrar, si no te tienes que vacunar en la frontera). Hay gente que se aloja en Zambia o que cruza la frontera para ir a las piscinas del diablo que están situadas en la parte de arriba de la catarata, ninguna de nosotras lo hizo pero lo divisamos con los prismáticos y he de deciros que nos defraudo un poco porque era un grupo relativamente grande todos en tres piscinas del tamaño de un Spa… pero quizás el llegar hasta allí mereció muchísimo la pena.

Como sabéis, para nosotras Cataratas Victoria era la última parada del viaje. Para llegar teníamos que cruzar la frontera terrestre con Botswana, desde Kasane el trayecto total es de aproximadamente 3 horas, que se puede incrementar fácilmente si te toca esperar mucha cola en la frontera que es un poco caótica y no especialmente cómoda, pero hay zonas de sombra y un cuarto de baño adaptado! Siempre me sorprenderá la gente que viaja a países en vías de desarrollo y se espera determinadas prestaciones…lo digo, porque más de uno se quejaba.. y siendo sinceros hay más cola en muchos aeropuertos americanos, que si es verdad que tienen aire acondicionado o calefacción pero hay que saber donde te metes. Dos apuntes importantes, el visado se paga en efectivo y en dólares americanos (que es la moneda que se usa en Zimbauwe) y dos, pasar con tu propio coche es complicadísimo porque hay que higienizarlo.. os recomiendo que contratéis un transfer, que te lleva en un vehículo hasta la frontera de Botswana y te recoge en otro al cruzar a Zimbauwe.

Cuando nosotras estuvimos en Zimbauwe aun estaba en el poder Robert Mugabe (dictador durante más de 37 años) y que puso fin a su mandato dos meses después (nov 2017). Que se trataba de una dictadura yo como turista lo percibí con dos detalles que me recordaron mucho a Cuba, su foto presidía muchos hoteles y restaurantes, y había una única agencia de viajes que monopolizaba todas las actividades que podía hacer un turista (rafting, excursión a pie y nado, vuelo en helicóptero sobre las cataratas, safari, crucero…).

Al llegar a Cataratas Victoria, nos encontramos con una pequeña ciudad con zonas asfaltadas y casas con vallas metalizadas que en Botswana nunca llegamos a ver, y lo cierto es que había mendicidad y vendedores ambulantes que te asaltaban mientras caminabas.

Nos alojábamos en una especie de campamento, que nos recordaba a las ciudades militares de las películas, con pequeñas casitas pintadas en verde y blanco (Victoriafallsrestcamp) de un sólo piso, muy espartanas en su interior y algo sucias, pero tenían lo más importante: 4 camas y un baño. En términos de accesibilidad no había ducha y había un pequeño escalón para entrar en la “casita” que con ayuda era fácilmente salvable. Pero en cataratas victoria como es mucho más turístico hay varios hoteles accesibles, nosotras la verdad que elegimos la opción más económica para dormir.

En cuanto dejamos las cosas en nuestra casita, pedimos un taxi y nos dirigimos al histórico hotel “Victoria Falls” inicialmente construido para alojar a los trabajadores de la línea de tren del Cairo a Ciudad del Cabo y que a día de hoy es un hotel espectacular en el que han dormido miembros de la realeza, con un fuerte aire colonial, preciosas obras de arte y un jardín con vistas a la catarata. He de deciros que nosotras dimos un paseo por su interior y el jardín, en el que había una exposición de escultura al aire libre,       y no necesite levantarme de la silla en ningún momento.

De ahí con el mismo taxi, pusimos rumbo al LookoutCafe  para picar algo, las vistas de la catarata y al tren eran estupendas y desde ahí podías lanzarte en tirolina, Carla y Pía se hubieran lanzado pero llegamos un pelín tarde y no había hueco disponible.. Esa tarde pudimos haber hecho la excursión en barco por la catarata pero había que elegir y decidimos ( siendo sincera hubiera preferido el barquito pero… me desentendí de la negociación y son cosas que pasan…jeje )que preferíamos ir a la mañana siguiente a la reserva de rinocerontes, ya que era el único de los cinco grandes que no habíamos visto.

Nuestro segundo día en Cataratas fue el último gran madrugón para hacer el ultimo safari y ver el famoso rinoceronte, que tuvimos el potrón de ver. El safari y de hecho a las 12 de la mañana estábamos ya de vuelta en el campamento, un lavado de cara rápido y llamamos a “nuestro” taxista para que nos acercara al parque nacional de las cataratas Victoria, en términos de accesibilidad es muy fácil pasear por él ya que los caminos están asfaltados, y es difícil perderse porque hay multitud de flechas y mapas en todo el recorrido. En este video podéis haceros una idea..

https://www.youtube.com/watch?v=KIx-T4XRL7

Terminada la visita que duró como un par de horas largas, dado que nos parábamos con muchas frecuencia a hacer fotos, tomamos algo en el propio parque nacional.

Para despedir nuestro súper viaje, esa noche fuimos a tomar una copa a otro gran hotel, el Victoria Falls Safari Lodge ya que después íbamos a cenar al Boma, que pertenece al complejo del hotel y es un buffet de comida tradicional con espectáculo, algo muy turístico pero entretenido. (El hotel no es nada accesible, pero es factible tomar una copa porque te llevan por otro camino y “sortean” los escalones a pulso, el espectáculo del Boma si es accesible y tiene baño)

A la mañana siguiente callejeamos un poco por la calle de tiendecitas y al final de la mañana nos recogieron en el “camp” para poner rumbo al aeropuerto y volver a España muertas de la pena. (Muchas de las tiendas tienen un escalón en la entrada, pero no faltaran manos para subirte el escalón para ver los productos o bajarte sus artículos).

Chobe sin barreras (con silla de ruedas y muletas)

Kasane era nuestra última parada en Botswana, se trata de una ciudad muy cerca de las fronteras con Zimbauwe y Zambia, con un destacadísimo trafico de camiones, además del turismo como una importantísima fuente de riqueza dado que esta ubicada en la orilla del río Chobe y muy cerca de una de las entradas principales al parque.

Para nosotras, acostumbradas a una relativa soledad, esta ciudad supuso un importante contraste, contaba con un volumen significativo de turistas, algunos grandes hoteles con prestaciones acordes con el gusto norteamericano e incluso un pequeño campo de golf y centro de convenciones. Nosotras nos alojábamos en The Old House un Bed & Breakfast agradabilísimo, (http://www.oldhousekasane.com) en el que tuvimos el potrón de que en vez de darnos una habitación de cuatro nos dieron una habitación de cuatro personas y una doble. Este fue el único hotel, en el que el baño estaba “relativamente” adaptado (tenia barra tanto en el retrete como la ducha).

En Chobe disponíamos de dos días completos, lo cual proporcionalmente para nuestros “standares” era mucho pero al ir a comprar los billetes de avión descubrimos que había una diferencia considerable de precio y tiempo del vuelo entre un día y otro, así que retrasamos un día nuestra vuelta. La primera noche aprovechamos que teníamos coche y nos fuimos a cenar a un restaurante cercano, en el que tomamos una carne estupenda.

A la mañana siguiente por primera vez en mucho tiempo nos pusimos el despertador a las 8am, parecía tardísimo… dimos una vuelta por la “ciudad” de Kasane y sus mercadillos.. que honestamente no merecían mucho la pena.. pero aun así estuvimos un par de horas y de ahí nos fuimos a devolver el coche. Comimos en uno de los hoteles americanos, fue como una vuelta brusca y momentánea a nuestra realidad habitual, es cierto que disponías de todo tipo de servicios y los estándares eran similares a los europeos (era completamente accesible), pero ni que decir cabe que nos reforzamos en nuestra decisión de alojarnos en sitios auténticos. Por la tarde íbamos a hacer un safari en barco por el rio Chobe, que limita con Zambia, es muy llamativo que su orilla del rio es muy salvaje, apenas tiene camps ni edificaciones de ningún tipo, el paseo en barco estuvo muy bien y vimos muchos animales, pero hay que reconocer que en más de una ocasión nos sentimos un poco en Disneyworld rodeadas de barcos que competíamos por la mejor posición para sacar fotos a los animales.

A la mañana siguiente nos fuimos a hacer un safari de día entero por Chobe, tuvimos la enorme suerte de que aunque únicamente éramos cuatro, como la silla requería su espacio en el coche, no cabía nadie más. Y digo suerte, porque cuando vas sólo siempre puedes tomar un papel más activo en la decisión del itinerario. Nuestro guía se llamaba Chaps y en más de una ocasión estuvo a punto de asesinarnos, especialmente cuando estuvimos una hora quietas esperando para ver a la Chita y sus crías desplazarse y saltar al árbol, y nosotras solo le insistíamos en movernos para coger mejor posición o incluso irnos… al final la espera mereció la pena, y encima tuvimos la suerte que otros coches que rondaban la zona fueron más impacientes y abandonaron.. antes de tiempo jeje!

El parque nacional de Chobe es enorme en extensión, nosotras únicamente vimos un trocito pero nos encantó, y aunque efectivamente hay numerosos coches circulando por los caminos como es tan grande no te lo percibes tanto. Hubo tres detalles que nos llamaron poderosamente la reunión y que una vez más puso de manifiesto que estábamos en un destino mucho más turístico que los anteriores, el parque tenia una entrada pavimentada con numerosa información sobre los distintos caminos y normativa que debíamos cumplir todos los visitantes, la parada para el almuerzo la haces en un merendero con mesa y banco de piedras y acceso a cuarto de baño, a modo anecdótico deciros que el merendero estaba lleno de “adorables y muy espabilados monitos” listos para quitarte la comida en el mínimo momento que te despistaras un poco, el tercer y ultimo detalle que nos llamo la atención fue la existencia de viajes “organizados” que incluían varios coches y paraban a hacer el descanso de la hora de comer todos juntos.

Nuestra ultima noche en Botswana la pasamos en nuestro hotel, cenando en su agradable terraza y tomando una copa con cierto aroma a nostalgia.. a la mañana siguiente sobre las diez nos recogían para llevarnos a pasar la frontera.

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